No se debe olvidar que las empresas evolucionan y se mueven junto a la sociedad. Si cambian los clientes, el público al que quieren dirigirse, así como los hábitos de consumo o los productos, la imagen también debe renovarse. Precisamente esto es lo que ha llevado al Partido Popular a modificar la semana pasada su logotipo y así adaptar su insignia al cambio que se había producido en las filas de la organización con el rejuvenecimiento de las portavocías. El PSOE, por su parte, hizo lo mismo el pasado mes de mayo al sustituir, de forma temporal, el puño y la rosa por una mano cerrada con el pulgar levantado en forma de aprobación.

La fuerza del rojo

En el diseño de un logo, la elección de los colores juega un papel primordial. “Se estima que entre el 60% y el 70% de los logos tienen colores azules, porque evocan relajación y confianza”, explica Manuel Estrada, diseñador de logos de Estrada Design. Pero muchas veces, apostar por colores duros, llamativos y fuertes puede ser una opción. “Es lo que hizo Emilio Botín cuando llegó a la presidencia de Banco Santander”, explica Estrada. “Adoptó el color rojo y supuso una auténtica revolución en el sector bancario”.

Pero estos cambios de fachada no siempre se complementan con una transformación interior. “El cambio de insignia tiene sentido si va acompañado de una renovación estructural que lleve consigo una transformación de más calado”, explica Santos. “Por eso, antes de renovar la imagen, la empresa tiene que tener claro qué quiere transmitir con ella y, sobre todo, valorar y tener claro si realmente puede avalar y llevar a cabo ese cambio”.

Un caso habitual de cambio de imagen se produce cuando una empresa adquiere otra organización, cuando se modifican los objetivos o el tipo de producto. “Hay quien también aconseja, mal bajo mi punto de vista, cambiar la imagen en un momento de crisis”, explica Manuel Estrada, diseñador de logotipos de Estrada Design. “Si un emblema llega en un momento de dificultad, la gente podrá asociarlo a ese momento crítico. Una enseña no puede utilizarse para tapar las grietas de la pared”, afirma.

Analicemos un caso reciente, el caso de Google, que recientemente

Lo más complicado en el momento de renovar la imagen es ver si el logo elegido es el adecuado. “Ocurre lo que sucede con todo el ámbito de la comunicación. No hablamos de una ciencia exacta. Existen ciertas directrices que deben cumplirse para que una insignia esté bien hecha, pero no para que pase lo que pase le guste a la gente”, comenta Santos. Es importante, por ejemplo, que el logo tenga los colores y la esencia de la marca que está representando, que sea original y llamativo y que no pueda utilizarse para representar a otra marca. “Si puede utilizarlo otra empresa, el trabajo está mal hecho”, explica Estrada. Algo necesario, recuerda el diseñador, es que esté confeccionado por un experto que sepa lo que hace. “La elaboración de una nueva imagen requiere un estudio, un trabajo de investigación profundo, que fije los objetivos que se quiere conseguir. Y todo ello precisa un tiempo y un dinero, que puede llegar de los 100 a los 200.000 euros en función del tipo de empresa. Un logo no se hace de la noche a la mañana”, explica. “Una gran organización debe saber la importancia que tiene que la imagen adoptada sea la adecuada y recurrir a un profesional. El presupuesto invertido en elaborar un buen trabajo siempre merecerá la pena”, afirma Santos.

Google no deja de sorprendernos. Si hace pocas semanas supimos que el gigante tecnológico se reorganizaba bajo una nueva estructura empresarial, con la marca Alphabet como paraguas, hoy se ha anunciado que el propio buscador también renueva su imagen, y lo hace con el cambio más drástico de sus últimos 16 años.

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De esta manera, Google no sólo alinea su aspecto con el de su nueva marca madre, Alphabet, sino que sobretodo busca reflejar la adaptación de la compañía a unas realidades y unos escenarios muy diferentes a las que existían en sus inicios y que incluyen nuevos y diversos formatos, pantallas pequeñas, dispositivos animados, interacciones de voz, pulsaciones…

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Antes

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Después

El nuevo logo juega con los colores y el nombre completo de la compañía, como en anteriores iteraciones, pero con un aspecto mucho más estilizado, limpio y moderno. “El logotipo de Google siempre ha sido simple, amigable y cercano. Queríamos retener esas mismas cualidades y combinarlas con la pureza matemática de las líneas geométricas y la pureza de las letras impresas de un libro escolar”, asegura la compañía.

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Los elementos


Según leemos en la web creada por Google para explicar el caso, “lo principal fue destilar la esencia de la marca en sus cuatro colores; y empezar a construir sobre eso. De ahí se obtuvieron los tres elementos principales de la nueva marca: el logo, que mantiene la secuencia de color de su predecesor, los puntos, una derivación dinámica del logotipo para momentos de interacción o transición, y la G, una versión compacta del logo para espacios reducidos”.

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El logotipo


Aparte de mantener la secuencia de color clásica, el logotipo también mantiene el guiño de la E rotada, como su predecesor, lo que se establece como un recordatorio de que en Google “siempre tendremos un punto no convencional” según sus propias palabras.

El logotipo final fue testado exhaustivamente a varios tamaños y pesos para optimizar al máximo su legibilidad en todos los nuevos contextos digitales. Para guiar su uso en pantalla y medios impresos, se han desarrollado guías para cubrir todos los aspectos del logotipo, incluyendo espaciado, área de respeto, composiciones en submarcas, etc…

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La “G” de Google


La versión contraída, la “G”, se deriva directamente del logotipo, pero utiliza un grosor un poco mayor, para hacerse notar mejor en contextos pequeños donde tiene que compartir espacio y hacerse notar entre otros elementos. Esta versión viene a sustituir a la anterior “g” minúscula utilizada por Google para este tipo de situaciones.

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Antes

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Después

El icono ha sido diseñado bajo la misma retícula que los demás iconos de producto, aunque la forma circular ha sido refinada ópticamente en el corte superior, como se observa en la retícula.
Las proporciones de color transmiten el espectro completo del logotipo y, curiosamente, Google afirma que las ha secuenciado para guiar el movimiento del ojo en su lectura.

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Los puntos


Los puntos de Google son una versión dinámica y en constante movimiento del logotipo e indican cuando Google está trabajando para ti.
Se ha desarrollado un rango completo de movimientos para las distintas expresiones, que incluyen escuchar, pensar, responder, no entender y confirmar. Y aunque estas animaciones puedan parecer espontáneas, en realidad emplean movimientos y velocidades muy consistentes.

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La tipografía


A la vez que se ha desarrollado el nuevo logotipo, también se ha creado una tipografía personalizada, geométrica y sans-serif que acompaña al logotipo en los diferentes productos. De hecho, el nombre de esta tipografía es Product Sans.
El diseño de esta familia se inspira en el mismo estilo que el logotipo, pero consigue mantener el nivel justo de distinción para que se diferencie claramente el logotipo de Google del nombre del producto.

Además, esta tipografía es la que también pudimos ver en el nuevo logo de Alphabet, presentado hace unas semanas.

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El color


Los colores de Google funcionan muy bien cuando están cada uno en una letra, separados por espacios blancos, pero cuando están juntos (como en la versión de la “G”), el contraste entre colores se apaga. Es por eso que Google ha ajustado los tonos de rojo, verde y amarillo, aumentando ligeramente su saturación.

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Un repaso a su historia


El primer logotipo de Google, creado en 1997, fue bastante improvisado, pero el introducido en 1998 (con la tipografía Baskerville Bold) ya esbozaba la línea gráfica que mantendíran durante los siguientes 15 años. Desde entonces Google ha cambiado el logotipo en cuatro ocasiones pero siempre manteniendo siempre una tipografía con serifa. El último cambio, de septiembre de 2013, llevó a Google a un diseño más plano y limpio, sin relieves o efectos de sombra, pero manteniendo estas mismas líneas.

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Conclusión


La nueva imagen de Google pone el broche final a los principios de diseño que la compañía llevaba implementando durante los últimos años. Su anterior logo se estaba quedando anticuado en un universo tan “flat design”. El nuevo logo es limpio y versátil, perfectamente alineado con el espíritu y la simplicidad de la marca. Además, el sutil detalle de la “e” girada mantiene la dosis justa de diversión que siempre ha caracterizado a la compañía.

En general, en el proyecto se percibe una atención al detalle que emociona. Los movimientos de los puntos, las formas tipográficas, los tonos de color, la iconografía… todos estos elementos nos descubren a una compañía que pone el diseño entre sus grandes prioridades, y eso debe servir como inspiración para todos nosotros.

Muchos coincidirán conmigo en que el punto débil de este proyecto puede ser la pérdida de personalidad del nuevo logotipo. Y es que apostar por tipografías tan neutras siempre implica un riesgo de pérdida de carácter. Marcas como Ebay o Facebook han optado por esta opción, y aunque parecen haber salido indemnes, es inevitable asustarse al imaginar un mundo lleno de logos iguales, al fin y al cabo, ¿no se trataba de ser diferentes?

Como profesionales del sector del diseño gráfico y el diseño web, somos conocedores de que en toda empresa y dependiendo de la trayectoria de esta, siempre llega un momento en el que plantearse un cambio de imagen ya sea para renovarse, actualizarse, romper con la línea establecida hasta el momento, etc. Las razones pueden ser muy diversas pero los resultados también. No siempre un cambio de imagen tiene una buena acogida, pero hay otras veces que si. Y esto lo comento porque ayer el buscador Google presentó el que va a ser su nuevo logotipo, y lo cierto es que no sabemos si el cambio será para bien o para mal pero nos da la sensación de que han acertado con el nuevo diseño.

El primer logotipo de Google, creado en 1998, utilizaba la tipografía Baskerville Bold. Desde entonces Google ha cambiado el logotipo en cuatro ocasiones pero manteniendo siempre una tipografía con serifa, esos pequeños adornos que rematan las líneas de los caracteres. El último cambio, de septiembre de 2013, llevó a Google a un diseño más plano y limpio, sin relieves o efectos de sombra, pero manteniendo estas mismas líneas.

La nueva tipografía se ha creado específicamente para el nuevo logo y se conocerá como Product Sans. Es la misma letra que la compañía ha utilizado en el logotipo de Alphabet, la compañía matriz de la que depende en la nueva organización empresarial anunciada a mediados de agosto.

Google es una empresa que nació hace relativamente poco. No llegan a 20 años y lo cierto es que llevaban 15 años utilizando el mismo logotipo (con algunas variaciones, como la eliminación de las sombras originales o su cambio hace tres años adaptando la línea de estilo Flat Design). Probablemente el cambio venga dado por el cambio estructural que la empresa dio hace dos meses cuando anunció que cambiaría su denominación a Alphabet, una matriz donde se aglutinarían todas sus empresas.

Si nos ceñimos al cambio del logotipo, tenemos que decir que el cambio ha sido notable pero no ha supuesto una ruptura total con el antiguo. El uso de los cuatro colores básicos se mantiene y en el mismo orden, pero cambia la tipografía Catull que se había venido utilizando hasta ahora por otra que va a funcionar mucho mejor en todos los dispositivos y aplicaciones donde el buscador se muestra en la actualidad. La tipografía utilizada ahora es mucho más estilizada, limpia y actual. Su nombre es Product Sans y ha sido diseñada para el logotipo.

La gran novedad es que Google ha presentado nuevo icono. La G con los cuatro colores corporativos va a ser su nueva imagen de cara a aplicaciones, etc. y representa un halo de frescura sobre el icono que se estaba utilizando hasta ahora. Tiene bastante fuerza y será asimilado rápidamente por los usuarios.

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Otra de las novedades es que Google jugará a nivel corporativo con cuatro puntos que llevarán los colores del logotipo. Estos van a formar parte de cualquier acción dinámica que necesite llevar a cabo el buscador y tendrán un rango de movimientos que podrán significar acciones tales como pensar, responder, confirmar.

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Desde Google afirman que querían que el cambio siguiera mantenimiento las características de la empresa, de cercanía y amigabilidad y bajo mi punto de vista creo que lo han conseguido. El nuevo logotipo se adaptará mucho mejor a los nuevos soportes y sin duda alguna funcionará a las mil maravillas en todos los dispositivos.

Si tu también estás interesado en renovar la imagen corporativa de tu empresa o simplemente renovar tu logotipo, puedes pedirnos presupuesto. Nos encantará poder ayudarte.

El cambio de imagen tampoco debe ser una obsesión. Este experto recuerda que hay empresas e instituciones que llevan mucho tiempo sin cambiar su imagen y han seguido trabajando bien sin que su enseña se quede desfasada. “Al final, si el trabajo que lleva a cabo es bueno, el público lo seguirá asociando a su imagen”, explica. “Por otro lado, cambiar de logo muchas veces puede denotar falta de confianza e inestabilidad”, afirma Estrada. “Se suele aconsejar revisar el logotipo de la marca cada siete años, pero revisar no quiere decir que haya que modificarlo”, afirma.